Cuando hablamos de limpieza, solemos pensar en barrer, trapear o lavar el baño. Pero hay objetos que usamos todos los días y que pueden acumular más bacterias de las que imaginas.
Lo llevas a todas partes: a la oficina, la cocina… incluso al baño. Por eso, es uno de los objetos con más gérmenes. Límpialo regularmente con un paño de microfibra y un poco de alcohol isopropílico al 70%.
Son tocados por todos y rara vez se limpian. Utiliza toallitas desinfectantes o un paño humedecido con desinfectante para evitar la acumulación de bacterias.
Puertas, refrigerador, cajones… cada contacto deja residuos y gérmenes. Desinféctalas al menos una vez por semana para reducir riesgos.

